domingo, 20 de mayo de 2007

Día 42 (3º ciclo) y llegamos hasta el 39

Muchos días sin escribir, tienes toda la razón Borja (al final me ocupo de lo tuyo, majete), y ahora aprovecho que estos graciosos del hospital me han marcado el ciclo para las tres y media de la tarde, lo que no me ha hecho ninguna gracia porque voy a tener que estar allí hasta las diez de la noche, para comenzar a contaros alguna cosa de lo sucedido durante estas casi dos semanas sin noticias; vayamos por partes.

Primero la operación de mi suegra, la última vez que escribí estaba en el hospital, allí pasó una semana muy mala, durante casi tres días estuvo completamente “out”, no se sabe si por los efectos de la anestesia o por la morfina que le suministraron posteriormente pero el caso es que durante ese tiempo no se enteró de nada, un grillo total, vamos. Miren estaba preocupadísima porque pensaba que tanto tiempo en ese estado no era normal y que podría tener alguna pequeña trombosis. Al final recuperó y desde el miércoles, día 8, le dieron el alta. Desde ese día tiene que ir al hospital a hacer rehabilitación y cuando vuelve llega hecha unos zorros, se va directamente, o casi, para la cama. Como os podréis imaginar la vida cotidiana nos ha dado un “pequeño” cambio, ¿consecuencias? Miren está hecha polvo, tiene la espalda que no se como aguanta y algunos días se los tiene que pasar en la cama de tanto cansancio acumulado.

Después Pablo, ha venido para relevar a Suma, pero el hombre está agobiadísimo con su tesis, la quiere presentar antes del día 26 porque a partir de ahí entra en un ritmo de clases en su facultad que no le permitirá dedicarse a otra cosa, y está todo el día recluido en la consulta intentando acabarla. Prácticamente solo lo vemos durante las horas de las comidas que aprovechamos para intentar relajarlo un poco y que se tranquilice, pero es complicado, está tan atacado….

¿Yo?, os quedasteis en que empezaba a hacer factor de crecimiento, las dos primeras inyecciones fueron más o menos aceptables, pues bien la tercera fue fina, fina, el peor día, con diferencia, desde que empecé con todo este berenjenal. No se si alguna vez habéis tenido una contractura en la espalda, no es nada agradable ¿verdad?, pues ahora imaginaros que parece que empieza a agarrotarse el músculo, después se relaja un poco, pero con dolor y te pasas así como seis horitas, el único alivio era andar así que hice unos cuantos kilómetros por el pasillo de casa para arriba y para abajo. Parece ser que es un efecto secundario normal, pero lo peor es que aun me quedaba una inyección y claro, siempre pensando en positivo, si lo pasé así de mal con la tercera lo que sería la cuarta, ¿y como fue? NADA, absolutamente ni una molestia, es impresionante las reacciones del cuerpo, no dejan de sorprenderme.
A partir de estos días la verdad, perfectamente, al final del ciclo se me han repetido aquellos dolores en las piernas que tuve en el primero pero ya los asumo como algo normal. Se lo he comentado a mi médica pero no ha sabido a que achacarlo, lo típico que cada persona reacciona de una manera diferente a la quimio (es una forma elegante de decir que no tienes ni idea).
En fin ayer tuve consulta y tenía los valores en su sitio, por lo menos el factor de crecimiento ha valido de algo, con lo cual ciclo hoy y aquí sigo esperando, como dice la canción.

Lo mejor de todos estos días ha sido la visita de Ernesto desde Lisboa el pasado fin de semana, se ha pegado una paliza bien gorda, ha venido el viernes de noche y se ha marchado el domingo, eso si, después de hacer una paellita porque ese día era el cumpleaños de Pablo y había que celebrarlo como mandan los cánones (por lo menos nos relajamos un poco). Me ha dado un poco de pena porque al hombre casi no lo sacamos de casa, estábamos tan cansados que ni nos apetecía salir, pero a pesar de todo lo hemos pasado bien. Por supuesto se ha merecido una foto para embellecer el blog.

Ahora, teóricamente, debería ser viernes, contaros un poco como fue el ciclo y colocar la página en el blog. Pero es domingo y, por fin, consigo un poco de tiempo para sentarme y compartir con vosotros un poco de este estupendo fin de semana.
En fin, llega el viernes por la mañana, la niña en el cole, Maribel en la rehabilitación y Miren en el gimnasio, día ideal para quedarse en la camita y reposar pero, como siempre, a las 10 llama el del butano y a las 10 y media recibo una llamada de una amiga nuestra de Canarias para informarnos que a una tía suya la acaban de ingresar por urgencias en el hospital, la pobre ya estaba muy malita con un cáncer (para más inri….), y que si podríamos ir para hablar con la médica, con lo cual en cuanto llega Miren nos vamos para el hospital, nos dicen que la situación es preocupante pero que, en principio, la van a estabilizar y la internarán por la tarde. Nos vamos a comer y a las 4 nos llaman y nos dicen que la señora se ha muerto, otra vez de estampida para el hospital, de allí al tanatorio y como Miren es prácticamente de la familia de esta señora, pues acabamos echando una mano para escoger la caja, la esquela, las flores y todo lo relacionado con este triste desenlace, surrealista vamos, ahora que menudo negocio, si que resulta caro esto de morirse, menos mal que mi madre me paga el ocaso.
El sábado?, bueno pues entre otra vuelta por el tanatorio, el funeral y el entierro (aunque ahí nos quedamos en casa de esta amiga con otro tío suyo, el pobre también echo un desastre con 91 años y un montón de problemas no fuera a ser que le diese un pampurrio) pues día completo. La única suerte es que a Adaya la invitaron a un cumpleaños y por lo menos tuvimos el “día libre” en ese sentido.

Bien, solo queda contaros un poco lo del ciclo, esta vez solo duró 5 horas y 40 minutos (la leche…), pera ya iba preparado, de esta vez no me iban a sorprender, lo primero zapatitos cómodos (al final se te ponen los pies como un botijo, ya comprendo lo del síndrome de la clase turista), después el ordenador con peliculitas porque viendo obras maestras del celuloide, tipo Rocky Balboa, se te pasa mucho mejor el tiempo, y…por supuesto Raphael claro. Ah! como fue por la tarde ya iba comido, pero también me dieron un bocadillo, viva la Seguridad Social!!!

En fin Borja, pues son las 6 y 25, y vamos palmando, me cago en el efecto Stoichkov. De todas maneras prefiero que se salve la Real, y cualquier equipo del norte, al Levante o Betis. Otra vez a segunda…..y con este entrenador.

Espero portarme bien y escribir con más regularidad, pero con esta vida que llevo, haceros cargo por favor.

4 comentarios:

Xoán dijo...

Sigue con esa coña que vale mucho ...

Anónimo dijo...

Miguelito, veo que sigues con la misma fuerza de siempre...no te queda nada..mucho animo y a por los ultimos 39...un abrazo...besos para Miren y Adaya. Carlos/Ana

Xoán dijo...

dime cuando vas a coruña

Anónimo dijo...

Hola Familia, soy Ernesto, ya estáis llagando al final de esta larga batalla, así que espero veros pronto por estas tierras que os reclaman con impetu y deseo. Espero que después podamos celebrar este buen desenlace (y otras muchas cosas más ), lo importante es tener excusas para celebrar lo que sea, y tomar unos marisquitos con buen vino y cigarrito "a maneira" como mandan los cánones. Me marcho a Viena hoy y vuelvo el Domingo, sólo espero poder despejarme la cabeza que últimamente piensa en lo que no debe ( como vosotros muy bien sabeis ). Espero que hayas podido ver las "pelis", te recomiendo para que veas junto a tu mujercita la de "sobreviviré", que no tienen nada que ver con lo que te imaginas pero seguro que le gusta a Miren. Envio un saludo a todos sin olvidarme de "tontón" que creo que el pobre se está llevando la peor parte.
Un fuerte Abrazo.