miércoles, 4 de abril de 2007

Día 84

Esto correspondería al viernes, 30 de marzo (como veis sigo atrasado, pero ya menos, ahora 5 días pero me recuperaré pronto). Aquí empieza la verdadera historia, ese día ingresé a las 10 de la mañana y salí (casi por patas, porque me propusieron quedarme a dormir) a las 11 y media de la noche, total un día completito con tiempo para todo; para leer un libro que me prestó mi cuñado Pablo que por una vez no es un coñazo (de Ken Follet el mismo que escribió “los pilares de la tierra”, este se llama “en el blanco” y está bien para pasar el rato), para rezar las vísperas y el rosario (con un rosario especial, bendecido en Fátima, obsequio de Dona Rosalina nuestra “senhora a dias” –la mujer que nos da un repasito a la casa en Portugal- o la “keli” como diría Ernesto, lakelimpia), para charlar un rato con mi compañero de cuarto, Julián, un hombre peculiar, con mucho peor pronóstico que el mío pero con muy buen ánimo (7 ciclos, un poco raro, el hombre estuvo ingresado un mes porque no le encontraban lo que tenía) siempre dispuesto a obedecer a lo que le mandasen los médicos, incluida una punción lumbar que le hicieron “in situ” y para ver la tele un poco.

En estas 13 horas y media, va incluido, claro, el tratamiento, pero la verdad es que prácticamente ni te enteras; te cogen una vía, te enchufan con un gotero y a correr, primero la premedicación, con una serie de fármacos para evitar alergias, vómitos, etc y después la medicación en si. Como era el primer día, sobre todo el Rituximab (que es el anticuerpo monoclonal específico contra mi linfoma, el famoso CD20) me lo fueron dando muy poco a poco para evitar posibles alergias, cada media hora venían me tomaban la tensión, el pulso, todo muy controlado en fin. Antes de empezar vino una médica para que firmase el consentimiento y me explicó detalladamente los posibles efectos secundarios. El primer problema se plantea cuando tienes ganas de ir al baño porque el gotero está enchufado a la corriente y yo, como novato en estas lides, pues no sabía que hacer, estuve un rato apretando y aguantándome hasta que por suerte apareció un enfermero, le pregunté y me dijo “chico, levántate saca el enchufe y vete a mear porque el gotero tiene batería propia”, me dio un alivio....; otro problema es cuando la máquina se pone a pitar, normalmente cuando se le acaba la medicación y tienen que substituirla o porque se le mete un poco de aire y es muy delicada, en fin menos mal que estaba Julián y me dijo que apretase un botón que tenía en la cama para avisar a los enfermeros que muy eficientemente solventaron los múltiples pitidos que tuve que oír ese día, porque no sabría decir cuantos frascos, sacos y productos en total me introdujeron. Aquí os mando unas fotos para que os hagáis una ideilla.

Lo gracioso de ese día es que entre las llamadas que recibí, se incluyó una de Movistar para ofrecerme, con regalo de teléfono móvil incluido, una oferta maravillosa de tarjeta telefónica, hay que tener...

El día terminó, por fin, y a pesar de estar todo el día en la cama estás cansadísimo, pero no era capaz de dormirme, menos mal que mi mujercita me dio 3 pastillas, yo ni pregunté lo que eran, las tomé y en 10 minutos durmiendo como un bendito hasta el día siguiente….

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola Miguelito, soy Ernesto(el de Lisboa), por fin he podido ver tu blogger, te escribo desde el trabajo con todo el mundo dando vueltas a mi alrededor. Me ha gustado mucho tu visión y enfoque de la enfermedad, lo importante es que sepas descifrar el mensaje de Dios, porque con lo fullero y tramposo que eres lo mismo te dá por pensar que a partir de ahora te vamos a perdonar todos los abusos a los que nos tienes acostumbrados, así que en este periodo de reflexión y tiempo espiritual a ver si aprender a liar tú los cigarros, que ya me tienes hasta las narizes de darle al papelillo. Tampoco seria mala idea que aprendieses un poco de informática y le arreglases tu blogger porque me tienes liao con las fechas y las fotos, por supuesto que no te perdono que aún no te hayas rapado al cero como manda los canones ( al menos para darle un gustillo a los que tenemos una visión positiva de la calvicie )en fin, a mi me parece que te estás haciendo el sordo y sólo escuchas lo que te dá la gana.
Claro que estoy contento que te encuentres con buen ánimo, pero es que con esa actitud nos jode a todo el mundo que va con la buena intención de animarte, ya me veo plantado en León y tú con mejor humor que yo, no , eso no te lo perdono, te deprimes un poco y me permites que me sienta útil y casi imprescindible. Así puedo pensar que lo mio ( todo este rollo emocional tormentoso hasta la médula, que no doy detalles)no es nada comparado con lo que te ha caido, y me pongo más contento, que te parece?..Aguardo noticias de fiebres y vómitos ....
Un abrazo con mis mejores deseos.
Ernesto