Los habituales (no se cuantos sois, he intentado ponerle al blog, más que nada por orgullo propio, un contador de visitantes pero no lo he conseguido) ya sabéis que estuve en La Coruña hasta el miércoles pasado y, la verdad, lo pasé muy bien, además cuando vas solo te hacen mucho más caso. Volví a ver a todos mis amigos (Ah Pernales, que vida la tuya) y a la vuelta me pasé por Santiago para comer con mis antiguos compañeros y, como decía el otro, sin embargo amigos, de la Xunta, una comida excelente, la pena no poder acompañarla de un buen vino. Por cierto tengo que decir que he descubierto una cerveza sin alcohol buena, por fin, la River 0,0 de Estrella Galicia (y no es por hacer patria).
El jueves 14 tuve la primera consulta de radioterapia, resumiendo serán de 22 a 25 sesiones, de lunes a viernes 10 minutos más o menos y empezaremos dentro de 4 o 5 semanas. En cuanto a posibles efectos secundarios en principio, y salvo complicaciones de gravedad, se limitarían a picores y quemazón localizados en las lesiones, pequeños dolores articulares y tos. Como el médico no conocía a los dos cobardes en plena acción, le he dado la dirección del blog para que les echase un vistazo, sobre todo para que se hiciese una idea de cómo han disminuido de tamaño (así que un saludo para usted, Doctor Santos y haga un buen trabajo).
Hoy ya es viernes, 22, que no hay manera de sentarse un rato tranquilo a escribir… Como novedades el miércoles me hicieron un TAC y Miren se ha tenido que ir a Portugal porque tiene que trabajar algunos días ya que allí si estás de baja más de 60 días te convocan una inspección médica y, la verdad, cuantos menos follones (y menos con la burocracia dos “nossos irmãos”) mejor.
En cuanto a planes futuros, ya que ahora tengo unos días libres hasta empezar la radio, el lunes o martes nos iremos la niña y yo a Portugal ya que la profesora de Adaya quiere que ella vaya unos días a clase en Lisboa para ver un poco el nivel que tiene después de su paso por el colegio de León. A mi francamente me apetece mucho ir, tengo ganas de cambiar de aires, ver un poco el sol (aquí estamos en invierno puro-antes de ayer a las 5 de la tarde estábamos a 5 grados), estar en mi casa tranquilo y ver a la gente de allí. No se hasta que día nos quedaremos, yo tengo consulta el 4 de julio pero hay una fiesta en el colegio el día 6 y podría cambiarla para el 11, en fin hasta cuando sea.
Por supuesto a partir del 13 o 14 de julio iremos a Camposancos, por lo menos a dejar a la niña con mi madre y, me gustaría quedarme allí unos días para descansar (voy a aguantar hasta que me llamen los de la radioterapia), estar en la playa, comer alguna cosita y…a lo mejor hasta tomarme alguna cervecita, ya con alcohol, siempre con previo consentimiento médico (vamos a ver si de vacaciones se me relaja un poco mi mujer que me tiene muy controlado, algo que por otra parte agradezco). De todas maneras procuraré coincidir con mis amigos de allí, Manolito, todos los Morales (ocasión única, después de tropecientos años se reune todo el clan allí), Mirian, etc.
En fin, hoy ya es el último día que escribo en situación “menos algún día”, hoy ya es el día menos 7. El próximo post, que ya será el último, lo haré ya superado todos los ciclos (aunque mi naturaleza “positiva” me dice que aún tengo algún riesgo de infección y que la puedo palmar en cualquier momento) y ya me podré dirigir a vosotros como una persona normal sin miedo a acatarrarme o a tener alguna diarrea, eso si seguiré sin pelo.